miércoles, 29 de febrero de 2012

NO SIRVO PARA ESTE TRABAJO




Entro al salón del hotel pisando fuerte. Cabeza alta, media sonrisa. Me siento segura en mi vestido segundapiel, escote V, tacones aguja, piernas bronceadas, labios rojos. Varias cabezas se giran a mi paso. Cojo al vuelo una copa de la bandeja de un camarero. Mojo los labios en el cava. Paseo la mirada por el salón lleno de gente. Resultado satisfactorio.
Entre los grupos localizo por lo menos cuatro hombres dignos de tal nombre, en mi escala particular. Ahora el objetivo es sentarme en el comedor junto a dos de ellos al menos. Bueno, solo uno, no compliquemos las cosas. Mejor concentrar esfuerzos.
Elijo inmediatamente al moreno alto de ojos grises que no ha dejado de mirarme. Imagino mis dedos entre su pelo brillante mientras empiezan los besos. Mi experiencia dice que si deseas tocar el pelo, lo demás sigue bien. Pelo y piel suelen ir parejos en suavidad. Además, la estatura. Si con los tacones le llego más o menos a la nariz, descalza mi cabeza se acomodará perfectamente al hueco de su cuello...
En fin, que no puedo remediarlo y voy hacia él sin perderle la mirada
—Hola ¿estás solo?
Sonríe guasón
—Contigo no. —y coloca su mano derecha en mi cintura. Procuro que no note mi escalofrío tratando de sacar un cigarrillo y casi le tiro el cava encima. Inmutable, atrapa mi copa de manera que su mano izquierda cubra totalmente la mía. Otro escalofrío.
Lo mejor es que deje ya de disimular.
—¿Comemos juntos, entonces?—susurro, lanzando el humo de mi cigarrillo a su oreja, como si fuera a darle un suave mordisco.
Su mano en mi cintura más firme, más posesiva
—Me encantará. Además, si estamos los dos en el congreso, tendremos intereses comunes ¿no? —Ah, sí, el congreso. A ver cómo salgo de esta.
—Bueno, yo vengo en representación de una amiga.
Se echa a reír. También me encanta su risa.
—Vale. El caso es que estás aquí, y estás conmigo —me atrae con fuerza hacia él y me besa levemente en la sien. El tercer escalofrío. “Tranquila, guapa” me digo “o vas a perder el control de la situación, si es que lo has tenido en algún momento”. A lo mejor me he equivocado, a lo mejor hubiera debido elegir otro que me gustara menos. Pero ahora no puedo separarme de él, buscar otro, estando él aquí. Si lo dejo me tendré que ir. Y si me voy, adiós oportunidad. Tan bien como me lo he montado para que me dejaran entrar…
—Estás muy pensativa, bonita —deslizando su dedo índice por mi nariz y mis labios. Pero qué tonta, ¿pues no miro alrededor para ver si se dan cuenta de lo que está pasando entre nosotros? Porque desde luego algo está pasando. —Vamos a comer, a ver si te animas —y me arrastra al comedor cogiendo mi mano de ese modo que me vuelve loca, los dedos fuertemente entrelazados.

Casi me da pena mientras compruebo que la cápsula del somnífero sigue en su sitio, dentro de mi bolso. Ya he localizado dónde lleva la cartera. El anillo y el sujetacorbatas también valen. Seguro que todo sale bien, como siempre. Pero dudo en hacerlo, con este todo es distinto. A lo mejor es que para ganar dinero así me tienen que gustar menos los hombres. O a lo mejor es que no sirvo para este trabajo.

6 comentarios:

  1. si estuvieras a mi lado podrías oir el aplauso... genial, luisa... en serio... te metes tanto en los personajes que son REALES, CREíBLES al 100%.

    ¡que fáciles son algunos hombres! para la suerte de muchas... je je

    biquiños,

    p.d.: veo que estás probando diferentes plantillas del blog y cada vez son más coloridas y alegres, el naranja es muy optimista y enérgico...

    cada vez te haces más visible, luisa, y eso está bien... siempre debemos sentirnos orgullosos de lo que hacemos, sin avergonzarnos... nuestros escritos son nuestros hijos y como tal debemos protegerlos y defenderlos y quererlos y darle la mejor casa.

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  2. Secundo, una a una, las palabras de Aldabra. También yo te aplaudo. Muy buena entrada. Muy muy buena.
    me encanta pasar por tu casa.
    Un abrazo

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  3. Me gusta la nueva plantilla, guapa!!!

    Del relato, creo que ya lo despedazamos entre todos ;)

    Besicos

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  4. Lo del somnífero puede esperar a después. Con una pequeña dosis basta, luego....

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  5. uffff... a mí el final me ha recordado la super peli de los otros. más besoss. Anna

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  6. :-) soy Anna, el anónimo de antes.. y me refería al otro cuento, al de los 5 minutos inesperados.. no a éste. sorry, aún no controlo postear aquí. :-) Anna

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